Damos ya como una de esas cuestiones que se dan por entendidas que están incluidas en los servicios de transporte y por momentos podemos llegar a rebajar la importancia fundamental que tiene la trazabilidad en las operaciones de transporte sea cual sea la modalidad.

Todas las operaciones comerciales mundiales, todas, tienen que ser transportadas en su totalidad o en una parte de las mismas (adquisición de materia prima o la entrega del producto final al cliente). Desde hace ya varias décadas e impulsada por las principales empresas de transporte urgente a nivel mundial la trazabilidad se fue imponiendo en todas las operaciones de transporte fuera cual fuera la tipología.

La gran mayoría de empresas de transporte terrestre ofrecen una trazabilidad completa y total de las operaciones de transporte. Todos conocemos la posibilidad de poder consultar mediante las web de las empresas de transporte de la situación online y ontime de nuestras compras de ecommerce por ejemplo. Pero este control no siempre estuvo a la vista del cliente e incluso hoy día hay tipos de servicios de transporte que siguen «remoloneando» para ofrecer esta información.

Los inicios de la trazabilidad

Las primeras acciones de trazabilidad tenían como objetivo el control de la mercancía y no un objetivo de servicio al cliente. Imaginemos hace 3 o 4 décadas que tipo de control se tenia que hacer para poder tener una trazabilidad que hoy día estimamos como mínima o incluso deficiente pero que en aquella época era todo un avance: saber que todo lo que se había emitido desde un origen había llegado a su destino.

Los que mas años llevan en esto del transporte recordarán que la primera trazabilidad era en papel: cada agencia de origen emitía su mercancía con un «manifiesto» o documento de carga destinado a la agencia que tenia que hacer el reparto. Al recibir la mercancía, la agencia de reparto cotejaba este documento con la mercancía que había llegado.

Este sistema tan rudimentario y con tantas posibilidades de errores fue mejorando y sofisticándose. El salto mas importante fue la implantación del código de barras como elemento de control de cada envío por un lado y la transmisión informatizada de la información.

Las primeras informaciones se realizaban mediante una conexión vía modem que permitía a la agencia de reparto tener la información de las mercancías que recibiría con antelación por un lado (para poder gestionar mejor sus recursos de reparto) y tener una seguridad del casi 100% de que mercancía tenia que recibir y detectar las faltas.

El código de barras y la mejora en los movimientos

El siguiente paso a la implantación del código de barras fue la posibilidad de automatizar los procesos. en las etapas anteriores los movimientos de mercancía en las plataformas destinadas a tal efecto se hacían de forma manual. Al incorporarse los códigos de barras se implantaron maquinarias lectoras con unas capacidades desconocidas hasta la fecha. Hoy día en cualquier plataforma de movimiento de mercancía de las principales empresas de transporte en España tienen capacidades de clasificar entre 5.000 y 25.000 paquetes por hora.

Otra buena consecuencia para el propio sector del transporte fue el aumento de la seguridad en las operaciones ya que un paquete paso de no tener casi control a ser controlado hasta en 6 u 8 puntos desde el origen hasta el destino. Estos puntos de control hicieron que os niveles de perdidas de paquetes se redujera de una forma muy rápida y que el sector del transporte pudiera estar preparado para el transporte de mercancía «sensible» como tiene el ecommerce (retail, telefonía etc).

Pero no todo esta tan controlado

Parecerá mentira pero siguen existiendo operaciones de transporte cuya trazabilidad es muy muy baja o casi nula. Hoy día las grandes flotas de empresas de transporte terrestre (camiones de gran tonelaje) están controlados en su trazabilidad, pero cuando estas empresas subcontratan un servicio esta trazabilidad se pierde ya que este segundo eslabón no suele estas integrado en los controles.

Otros transportes que suelen estar fuera de la trazabilidad son las operaciones de corta o muy corta distancia. Suelen ser servicios cortos que muchas veces las propias empresas contratan para hacer una entrega local o un transporte de pocos kilómetros. Esto es debido a la gran fragmentación que existe en el mercado de proveedores de transporte sobre todo en las operaciones de primera fase o sobre todo en las de entregas de última milla. Estas circunstancias suelen ser «tapadas» cara al cliente por las propias empresas de transporte que realizan un seguimiento mas manual de estas operaciones

Conclusiones

Gracias a la digitalización es posible realizar un seguimiento en tiempo real (ontime) de cada uno de los envíos que tengamos contratados desde el origen hasta la entrega sin distinción alguna del tipo de transporte. La digitalización además supone una mejora increíble en las operaciones logística para posicionar la mercancía con mayor antelación en los puntos de distribución o la planificación y gestión de rutas de reparto.

Artículo propiedad de Carlos Zubialde